TODO ES POR EL UNIFORME

Cuando regresé a jugar, después de treinta años, recordé lo importante que ha sido para mí mostrar tu personalidad en el campo. Tengo muy claro que, además de la forma de jugar y motivar al equipo con frases precisas, también es clave qué uniforme usas y cómo: si el pantalón lo prefieres largo o corto, el color de tu guante, spikes; la gorra hasta abajo, ladeada; si masticas chicle, descansas sobre tus rodillas o prefieres, erguido, esperar que llegue un batazo sólido.
Aun cuando valoro el juego de pelota en sí mismo, me resulta imposible compararlo con otros deportes, confirmando que -además del tenis- no hay deporte donde puedas admirar uniformes con clase y estilo.